Un sanador energético
Un sanador energético es una persona que trabaja con la energía sutil del cuerpo para promover la sanación y el bienestar. Utiliza diferentes técnicas y enfoques para equilibrar, armonizar y restaurar el flujo de energía en el cuerpo, mente y espíritu.
Los sanadores energéticos reconocen que los desequilibrios energéticos pueden ser la causa de enfermedades o malestar físico, emocional o espiritual. Trabajan con la premisa de que la energía vital fluye a través del cuerpo y que cuando esta energía se bloquea o desequilibra, puede manifestarse como enfermedad o malestar.
Algunas de las técnicas comunes utilizadas por los sanadores energéticos incluyen:
- Terapia de imposición de manos: El sanador energético coloca las manos sobre el cuerpo del receptor para canalizar energía curativa y equilibrar los centros de energía del cuerpo, como los chakras.
- Reiki: Un sistema de sanación que utiliza la imposición de manos para transmitir energía curativa al receptor, promoviendo el equilibrio y la armonía.
- Terapia de polaridad: Se basa en la creencia de que la energía fluye en corrientes positivas y negativas en el cuerpo, y el sanador trabaja para equilibrar estas corrientes mediante el contacto suave y movimientos específicos.
- Terapia de cristales: Utiliza cristales y piedras para canalizar y equilibrar la energía en el cuerpo, colocándolos en puntos específicos o en el campo energético.
- Acupuntura: Se emplean agujas delgadas en puntos específicos del cuerpo para desbloquear y equilibrar el flujo de energía.
Es importante destacar que los sanadores energéticos no reemplazan la atención médica convencional, sino que complementan el cuidado médico al abordar los aspectos energéticos y sutiles del cuerpo. También es recomendable buscar a un sanador energético que esté capacitado, tenga experiencia y se adhiera a prácticas éticas y profesionales.
Cabe destacar que la efectividad de la sanación energética puede variar de persona a persona y no se puede garantizar resultados específicos. Cada individuo es único y puede responder de manera diferente a las diferentes técnicas y enfoques de sanación energética.

Los campos de energía humanos se refieren a los diferentes niveles de energía que rodean y están interconectados con el cuerpo humano. Estos campos de energía son considerados por muchas tradiciones espirituales y prácticas de sanación como una parte integral de la salud y el bienestar del individuo.
Según diversas filosofías y sistemas de creencias, se cree que los seres humanos poseen varios niveles de energía que forman su campo de energía. Estos niveles suelen incluir:
- Cuerpo físico: Es la manifestación física del individuo y está compuesto por materia y energía en un estado denso.
- Cuerpo etérico: Es el nivel de energía sutil que interpenetra y rodea el cuerpo físico. Se considera la «plantilla» energética del cuerpo físico y actúa como un puente entre el cuerpo físico y los otros niveles de energía.
- Cuerpo emocional: Este nivel se refiere a la energía emocional y los patrones emocionales que experimentamos. Se cree que las emociones tienen una influencia significativa en nuestra salud y bienestar.
- Cuerpo mental: Es el nivel de energía relacionado con nuestros pensamientos, creencias y procesos mentales. Nuestros pensamientos y actitudes pueden tener un impacto en nuestra energía y en nuestra realidad manifestada.
- Cuerpo espiritual: Este nivel se refiere a la dimensión más profunda de nuestra existencia y conexión con lo trascendente. Se considera el aspecto más elevado de nuestra energía y espiritualidad.
Estos diferentes niveles de energía no están separados, sino que están interconectados y se influencian mutuamente. Se cree que cuando estos campos de energía están en equilibrio y armonía, contribuyen a nuestra salud y bienestar en general. Sin embargo, los desequilibrios o bloqueos en estos campos pueden manifestarse como enfermedades o desafíos físicos, emocionales o mentales.
Existen diversas prácticas y terapias que trabajan con los campos de energía humanos, como la acupuntura, la medicina energética, el reiki, la terapia de polaridad y muchas otras. Estas prácticas buscan restaurar el equilibrio y la armonía en los campos de energía, promoviendo la salud y el bienestar en general.
Es importante tener en cuenta que la existencia y la influencia de los campos de energía humanos no han sido plenamente comprendidas ni validadas por la ciencia convencional. Sin embargo, muchas personas han experimentado beneficios significativos al trabajar con estos campos de energía y consideran que son una parte integral de su experiencia de vida y salud.

Meditación para Ser un Buen Sanador Energético
Siéntate en un lugar tranquilo, con la espalda erguida y el cuerpo relajado.
Cierra suavemente los ojos… y comienza a respirar conscientemente.
Inhala profundamente…
Exhala lentamente…
Siente cómo con cada exhalación, el cuerpo se suelta un poco más.
Lleva ahora tu atención al corazón.
Imagina una luz cálida y brillante que nace en el centro de tu pecho.
Esa luz representa tu intención pura de ayudar, de servir, de sanar.
Respira dentro de esa luz…
Y repite internamente:
“Estoy al servicio del bienestar, del equilibrio y de la armonía.”
Visualiza ahora tus cuerpos sutiles.
Siente el cuerpo físico…
El cuerpo etérico…
El cuerpo emocional…
El cuerpo mental…
Y el cuerpo espiritual…
Cada uno vibrando en armonía, conectados entre sí, como capas de una única conciencia.
Siente cómo la energía fluye libremente a través de todos tus niveles.
Imagina ahora que estás conectado con una fuente de energía universal, elevada y compasiva.
Desde lo alto, una corriente de luz blanca desciende suavemente hacia tu coronilla.
Entra por la parte superior de tu cabeza…
Y recorre todo tu cuerpo…
Nutre tu canal energético…
Despierta tu sensibilidad…
Y activa tu capacidad de canalización.
Esa energía no es tuya: tú solo eres un canal.
Permite que fluya sin esfuerzo, con humildad, sin expectativas.
Lleva ahora tus manos frente a ti, como si fueses a dar energía.
Siente el calor, el cosquilleo, la vibración.
Tu campo energético se expande…
Y con él, tu conciencia.
Repite internamente:
“Estoy en paz, centrado, disponible.”
“Canalizo energía desde la fuente con respeto y sabiduría.”
“La sanación ocurre según el orden natural, yo solo acompaño el proceso.”
Permanece unos instantes en silencio…
Simplemente siente…
Observa tu estado interno…
[pause larga]
Cuando lo sientas, lleva tus manos al corazón.
Agradece por esta conexión.
Agradece por el camino del sanador.
Respira hondo…
Mueve con suavidad tu cuerpo…
Y abre los ojos, renovado, centrado, en paz.