El egregor
El término «egregor» se refiere a una entidad o energía colectiva que se crea y fortalece a través del pensamiento, la emoción y la intención colectiva de un grupo de personas. Esta entidad colectiva puede ser tanto positiva como negativa y se cree que influye en la conciencia y las acciones de las personas que forman parte del grupo. La palabra «egregor» proviene del griego «egrégoroi,» que significa «vigilantes» o «despiertos.»
Las características del egregor incluyen:
- Conciencia colectiva: Se cree que un egregor es una entidad consciente formada por la energía colectiva, la voluntad y la atención de un grupo de individuos que comparten una ideología, creencia, objetivo o interés común.
- Influencia: Se cree que el egregor puede ejercer influencia sobre las personas que forman parte del grupo, influyendo en sus pensamientos, emociones y acciones en línea con los objetivos o intenciones del grupo.
- Energía: Se considera que los egregores son alimentados y fortalecidos por la atención continua y la energía emocional de los miembros del grupo. Cuanto más unido esté el grupo y más tiempo se mantenga, más poderoso puede volverse el egregor.
- Positivo o negativo: Los egregores pueden ser tanto positivos como negativos. Los egregores positivos pueden fomentar la solidaridad, la colaboración y la inspiración, mientras que los negativos pueden fomentar la división, el miedo y la agresión.
Ejemplos de egregores incluyen grupos religiosos, organizaciones políticas, clubes, movimientos sociales y cualquier conjunto de individuos que comparten una identidad y objetivos comunes. Los seguidores de la teoría del egregor sugieren que reconocer y comprender la influencia de estos campos energéticos puede ser importante para la toma de decisiones y la participación en grupos.
La creencia en la existencia y la influencia de egregores varía ampliamente según las perspectivas individuales y las tradiciones espirituales.

Egregor es un concepto propio que viene a representar una “forma de pensamiento” o “mente colectiva de grupo”, esto es, una entidad psíquica autónoma capaz de influir en los pensamientos de un grupo de personas.
El Egregor es la fuerza generada por la sumatoria de las energías físicas, emocionales y mentales de dos o más personas cuando se reúnen con cualquier finalidad.
Los Egregores son pensamientos fuertemente proyectados, están regidos por la Ley del Mentalismo.
Estos egregores emanan una corriente magnética como un rayo de luz.
LA IMPORTANCIA DE VIGILAR LO QUE PENSAMOS.
Los Pensamientos son energías que se acumulan en nuestros cuerpos y otra parte de ellos se expande y sale a la atmósfera. Son cuerpo, tienen masa y al salir de nuestro cuerpo mental adquieren vida, personalidad, son una entidad que entra a funcionar según la dirección que les hemos dado, nuestro cuerpo humano no está capacitado para ver a simple vista estas energías, sin embargo, si las sentimos y nos afectan, ya sea de forma positiva o negativa.
Existen dos tipos de PENSAMIENTOS: NEGATIVOS Y POSITIVOS.
LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS son opacos, de bajas tonalidades, afectan adversamente al pensador y a todos aquellos a quienes van dirigidos, rodean al individuo que los emitió en una atmósfera siniestra, pesada, que entorpece su evolución ascensorial en todo orden, lo vuelven una persona desagradable, antipática, indeseable, da a su fisonomía una expresión amarga, lo afea, aleja de si los afectos, lo hace neurasténico crónico, así crea lo que llamamos EGREGOR NEGATIVO, sembrándole cada vez nuevos pensamientos depresivos que lo van envenenado.
Por el contrario, los PENSAMIENTOS POSITIVOS, siembran en nuestro subconsciente un semillero maravilloso, con vibraciones luminosas que salen de nuestro cuerpo mental estimulándolas en sentido positivo. Nos proporciona, salud, belleza, energía, etc.
Al descargar esta energía se convierte en materia.
Muy importante es saber que con la mente gobernamos las células de nuestro cuerpo. Lo que ocurre en nuestro cuerpo mental es un espejo: “tal como piensas, así eres”. Tanto el valor como el miedo son actitudes mentales.
LA MENTE CREA tiene el poder creador, vivimos en un Universo mental, creado por el Omnisciente, todo lo que el hombre va descubriendo y trayendo a realización ya existe en potencia en la Mente Divina.
La función de la MENTE es pensar, recibe la idea, esa mente estimula el campo emocional, nace el deseo de traerla a la manifestación, así el campo o cuerpo emocional, estimula a su vez al campo volutivo (voluntad) y lleva al cuerpo físico a la acción, para traer a realización la idea y plasmarla en algo tangible.
La mente gobierna las células de nuestro cuerpo y nada hay más obediente que la materia.
EJEMPLO 1. CLASICO DE UN EGREGOR NEGATIVO Y COMO AFECTA.
Alguien nos OFENDE y cuando se recibe lógicamente nos indignamos y nuestra mente comenzamos a emitir pensamientos de IRA, de DESPECHO, de VENGANZA y hasta lo expresamos con palabras, en este momento sale de nuestro cuerpo mental una carga electrónica (en la ciencia existe el electroencefalograma: aparato que registra en una cinta que al pensar emitimos ondas eléctricas) esa carga electrónica fue de carácter NEGATIVO y salió hacia el espacio donde se encontró con otras cargas afines, es decir, con ondas electrónicas similares, pensamientos de odio, de tristeza, decepcionantes, etc. emitidos por otras personas y por simpatía se unió a ellas.
Estas fuerzas electrónicas negativas lanzadas al espacio inconscientemente, toma cuerpo y fabrica un ente de condición negativa, cargado de mala intención, de tristeza, de dolor, de odio, de todo orden negativo. Por correspondencia, este ente pertenece a quienes lo fabricaron y periódicamente regresa a ellos y les “recuerda” frecuentemente qué los hirió, acomplejo, etc., entonces se convierte en “UN RECUERDO” y se vuelve a sentir exactamente lo mismo que en un principio y hasta más poderoso porque el EGREGOR SE FORTALECE, crece a tu costa y cada vez te domina más, haciéndote tan fuerte.
