El libro de los ejercicios internos 03

El libro de los ejercicios internos 03

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Doctor STEPHEN T. CHANG

EL LIBRO DE LOS EJERCICIOS INTERNOS

Parte 3ª

Vivir con todo Su Cuerpo

Además de los tres ejercicios de base, las reglas taoístasofrecen un método correcto para las posicionesparado, sen­ado, acostado y para caminar. Se tiene tendencia a sacrificar mucho la energía diaria adoptando malas posiciones. Estas sugerencias, tales como las encontrará aquí, proponen un método simple para comportarse bien, con el fin de aumentar antes que disminuir la corriente natural de energíamientras nos dedicamos a nuestras ocupaciones habituales. También se recomienda un cierto número de otros ejercicios,cuyo objetivo es estimular y fortificar todos los órganos, los tejidos y las células del cuerpo. En medicina china, todos los doctores saben que los ojos constituyen una abertura hacia el hígado. Si su hígado no funciona bien, usted tendrá alteraciones oculares. Lo mismo que si usted tiene problemas con sus ojos, hay que buscar el origen del mismo en el híga­do. La nariz es el camino que conduce a los pulmones. Las alergias indican sin duda que los pulmones no funcionan muy bien. Las orejas son aberturas hacia los riñones yla boca hacia el estómago. Se necesitan entonces ejercicios in­dividuales que los estimularán, así como otras regiones del cuerpo, para mantenerlas en buen estado de funcionamiento.

La utilización correcta del pensamiento, de la imagina­ción y de la representación visual, juega un rol importante en cada uno de los Ejercicios Internos.  Hace siglos que se admite que un pensamiento tiene tanta realidad como un objeto material y que en realidad eso es una sola ymisma cosa. Los dos son formas de energía, la diferencia que los separa reside en su frecuencia y su duración de onda vibra­toria. La imaginación y la representación visual sirven para acercar el espíritu y el cuerpo, para que funcionen como un todo. La espontaneidad es la armonización total del cuerpo y del espíritu. Al representarnos visualmente una corriente de energía, podemos comenzar a preparar el ambiente para tomar conciencia de la corriente de energía real, esa que al principio, puede producirse en niveles “por debajo” de nuestra conciencia ordinaria. Utilizando nuestra imagina­ción, podemos comenzar a explorar nuestra mente y nues­tro cuerpo gracias a los Ejercicios Internos, y con el tiempo, descubriremos perspectivas extraordinarias y niveles de salud que existen en el interior de nosotros mismos. No es necesario creer en los Ejercicios Internos para que actúen. Sin embargo, es preciso darse cuenta que los pensamientos negativos corren el riesgo de llevar -y a menudo llevan- a un mal funcionamiento y a la enfermedad. Es menester man­tener el espíritu inteligente, un poco corno el de un niño; solamente entonces podríamos comprobar por nosotros mismos la eficacia de estos ejercicios simples y llegar al conocimiento de las verdades que contienen.

LA POSICIÓN SENTADA

Estar sentado correctamente aumenta la energía y mejora la salud del cuerpo, incluso permaneciendo sentado. Es mejor sentarse con un talón apoyado con firmeza sobre el perineo. Para el hombre, el talón apoyan contra la prós­tata; para la mujer, el talón apoyará contra el clítoris. La otra pierna se puede mantener estirada o llevarla sobre la pierna opuesta para formar la postura de semi-lotus. Si ninguna de estas posiciones es cómoda, puede utilizar un objeto tal como una pelota dura para producir una presión sobre la próstata o el clítoris, mientras se esta sentado. Acuérdese de mantener lo más derecha posible la columna vertebral. Durante esta postura también se puede con­traer el esfínter del ano, esto provocará demasiada tensión en el cuerpo y una reacción negativa. Es muy importante la moderación en todos estos ejercicios. Jamás debe haber tensión o cansancio si se quiere obtener ti máximo de bene­ficios de los Ejercicios internos.

Esta posición sentada sobre la pelvis de manera que se puede apoyar fácilmente el talón sobre el perineo. Con el uso abusivo de los órganos sexuales, perdemos mucha ener­gía. Los órganos sexuales pueden debilitarse aún por falta de actividad. Como los órganos sexuales constituyen la glándula fundamental del cuerpo, es preciso protegerlos y estimularlos. Esta posición sentada evita la pérdida de ener­gía a través de “la puerta del cielo”, próstata y clítoris, y permite producir energía suplementaria en las glándulas sexuales.

Cuando está sentado en una silla u en un sofá, manten­ga los muslos paralelos al piso y la columna vertebral bien derecha. Es la mejor posición sentada normal. No es correc­to tener una silla demasiado alta, de modo que los pies toquen difícilmente el suelo, tampoco demasiado baja de manera que las rodillas estén más altas que los muslos. Estar sentado echado pura atrás en un sofá mullido puede parecer cómodo al principio, pero esto provoca una mala posición y es una manera de sentarse que no es sana. Los huesos no están bien alineados, las vértebras están de través y la energía no pasa correctamente a lo largo de la columna vertebral. Los dos métodos descriptos aquí, para sentarse correctamente, de­ben ser utilizados todas las veces que se practiquen los Ejercicios Internos -incluso las técnicas de respiración y de meditación- lo mismo que cuando se trabaja en una oficina, se escucha a alguien, o simplemente que se lee un libro. Estar sentado correctamente favorece una corriente de energía saludable en el cuerpo, y mantiene el espíritu en un estado de vigilancia y sensibilidad.

LA POSICIÓN DE PIE

Cuando esté parado, mantenga los pies paralelos y se­parados al ancho de los hombros. El peso deber ser repartido igualmente a lo largo de los pies. Demasiado peso produ­ce un defasaje en la columna vertebral, conduce a la obesi­dad, estimula demasiado los nervios en el talón y vuelve al cerebro perezoso. Antes que todo lleve el peso adelante hacia la planta de los pies. Esto mantiene alerta al espíritu y le da una sensación de agilidad en el cuerpo.

LA GRULLA PARADA

Este Ejercicio es parecido ala Grulla sentada, pero se lo practica parado. Permite desa­rro­llar el equilibrio, estimula el siste­ma nervioso, fortifica los órganos internos y aumenta la flexibilidad de las articulaciones de la rodilla, tobillos y de la cadera. Aumenta la circulación en las piernas y los pies, y suprime la tendencia a los calambres, 1as várices y a los pies fríos.

Párese, los pies cercanos, los dedos y 1ostalones tocán­dose. Le­vante un pie y comience a frotar la planta del pie sobre la pierna opues­ta. Haga subir el pie poco a po­co. que­dándose cada vez al cabo de unos pocos centímetros para re­to­mar el movimiento de frote, basta que el píe descanse en el interior del muslo opuesto. El talón estará en el interior hacía la pelvis y los dedos de los pies pasarán el muslo cerca de la articulación de la cadera. Masajee entonces la planta del píe con las manos y mueva los dedos de los pies para estimular los nervios y la circulación en el pie. Luego lenta­mente levante lateralmente los brazos encima de la cabeza inspirando y acercando lo más posible las palmas de las ma­nos. Respirando normalmente, trate de permanecer en equilibrio en esta posición tanto tiempo como esté cómodo. Luego, expirando, baje los brazos y vuelva a comenzar con el otro pie.

Posiblemente al principio usted no podrá mantener el equilibrio en la posición completa, pero con un entrena­miento continuo la pose se mejorará y usted será capaz de practicarla cómodamente. La capacidad aumentada en el mantenimiento del equilibrio tendrá un resultado muy bene­ficioso en su vida diaria.

LA MARCHA

Cuando camine, nunca se apure, para no provocar una tensión demasiado grande, ni hacer batir el corazón muy rápido. Es mejor no correr, salvo en casos de necesidad. Salga temprano para su lugar de destino y evite la tensión inútil. Probablemente la tensión es el enemigo más grande del cuerpo. El hecho de ir rápido provoca una energía inútil. Al cabo de un cierto tiempo, eso puede conducir a la debilidad y a las enfermedades tales como el cáncer y las úlceras.

Al caminar, se debería hacer pasos regulares, y utilizar solamente las piernas para que la mente permanezca alerta y tranquila. Camine siempre teniendo perfectamente concien­cia de 1o que hace centrando en eso toda su atención. Cami­ne a velocidad constante, ni muy rápido ni muy lentamente, a paso desenvuelto. Los pies deben estar paralelos, los talo­nes y los dedos de los pies dirigidos hacia adelante. Si usted camina correctamente, tendrá la impresión de estar en una nube: equilibrado, liviano y aéreo.

LA RESPIRACIÓN DE LOS HUESOS PARA UNA RELAJACIÓN TOTAL

Nos es necesaria una cierta tensión para vivir, porque la ausencia total de tensión significa la muerte. Sin embargo, en el plano médico, se admite que una tensión demasiado grande provoca la enfermedad y probablemente el cáncer inclusive. Después de muchos siglos los Taoístas compren­dieron que el mejor medio de protegerse de la enfermedad, es hacer una relajación completa del cuerpo y de la mente por lo menos una vez al día. La relajación es muy importante para obtener una buena curación, porque puede impedir el bloqueo de la energía debido una tensión demasiado grande.

Comience por acostarse de espaldas, los pies ligeramen­te separados, los brazos cerca del cuerno, las palmas ligera­mente dadas vuelta hacia arriba. Deje pesar su cuerpo, con todo su peso sobre el piso o sobre la cama antes que con­traer los músculos para sostenerlo. Mantenga los ojos cerra­dos y regularice su respiración. Cuando inspire, imagine que el aire fresco y limpio, la energía y la vitalidad entran en usted y se extienden por todo su cuerpo. Cuando expire, imagine que todas las toxinas y el aire viciado abandonan su cuerpo. No subestime el poder de la imaginación. Las ideas son una realidad lo mismo que la mesa que ellas permitieron construir.

Ahora, mientras inspira, imagine que el aire entra por los dedos de los pies y sube a lo largo de los huesos de la pierna hasta su pecho. Mientras que expira, imagine que el aire vuelve a descender del pecho, a lo largo de la pierna y sale por los dedos de los pies. Repita este movimiento tres veces para cada pierna. Imagine entonces que el aire sube, por la mano y el brazo, hasta el pecho y la cabeza. En la expiración, siga el aire que vuelve a descender por el brazo y sale por la mano. Repita este movimiento tres veces para cada brazo. Cuando haya dominado cada movimiento indi­vidual, podrá asociar al mismo tiempo la respiración con los brazos y las piernas.

Cuando haya terminado el ejercicio de Respiración de los Huesos, su cuerpo y su mente estarán totalmente des­cansados y usted se sentirá reposados y listo para reto­mar su trabajo. Si no le es fácil acostarse (por ejemplo, cuan­do está en cl trabajo o que viaja en ómnibus o en avión), entonces cierre los ojos y haga el ejercicio sentado, la colum­na vertebral lo más derecha posible, los brazos y las piernas en una posición cómoda  ydescansada.

EL SUEÑO

La mejor posición para dormir es estar acostado de espaldas. Al principio, mucha gente tiene pesadillas cuando se pone en esta posición para dormir -sin embargo, las pesadillas deberían desaparecer después de algún tiempo. Luego, la mejor posición es acostarse sobre el costado dere­cho. Si usted se acuesta sobre el costado izquierdo, los pulmones, el estómago y el hígado se apoyarán sobre el cora­zón; este peso suplementario fatiga al corazón y puede ser un factor de alteración cardíaca. Evite dormir boca abajo. Eso provoca una presión demasiado grande sobre los pulmo­nes, el corazón y los órganos internos, da hábitos de respira­ción superficial y muchas veces provoca una tensión y un dolor importantes en el cuello porque la cabeza y el cuello están torcidos.

Trate de dormir en una pieza bien aireada con prefe­rencia la cabeza al norte y los pies al sur para estar en el sen­tido de la corriente natural de la energía del universo. Evite dormir mucho. Eso vuelve al cuerpo perezoso y favorece la debilidad, así como la falta de sueño. Siete a ocho horas bastan para un individuo medio. Si necesita más horas, posiblemente es que su sistema está debilitado por malas condiciones de actividad, de régimen o de manera de vivir.

MOVER LOS DEDOS DE LOS PIES Y ESTIRAR EL CUERPO

Durante el sueño, o por otra parte durante todo el pe­ríodo de inactividad prolongada, las toxinas se acumulan en los músculos a causa de la disminución de la circulación, lo que provoca la rigidez. Muchas veces se dice que la vejez comienza en los dedos de los pies, porque las personas de edad a menudo tienen una mala circulación y los pies fríos. Es preciso entonces estíranos al levantamos, para eliminar las toxinas y restablecer una buena circulación en los múscu­los y los tejidos del cuerpo. Eso nos ayuda a despertarnos mas rápido y a ser más despiertos. Si usted observa los ani­males como los gatos, verá que lo primero que hacen cuando se despiertan es desperezarse. Ellos siguen una ley natural que nosotros también debemos seguir. Por lo tanto, a la ma­ñana en el momento de levantarse, mientras todavía está en la cama, estire sus brazos, sus piernas, su espalda y sus pies.

La manera de hacerlo no tiene importancia, pero despe­récese. Hágalo muy libremente, sin conformarse con una forma o un estilo panicular. Después de haberse despereza­do, descanse un breve instante antes de levantarse.

Ahora debe mover los dedos de los pies y estimularlos. Mueva los dedos gordos de adelante hacia atrás muchas veces. Moviendo el dedo gordo, usted estimula todos los nervios del cuerpo. Todos los sistemas del cuerpo se reflejan en las terminaciones nerviosas de los pies.

Esto coincide con la ciencia llamada corrientemente del reflejo o “Reflexología”. Las ciencias emparentadas con la del reflejo y de la terapia de zona son conocidas y todavía aplicadas después de más de 6.000 años. Cuan­do se mueve los dedos de los pies, se ejercita y se estimula el hígado y se envía energía a las glándulas sexuales. Haciendo este ejercicio usted habrá estimulado de una sola vez el cuer­po entero por medio de los pies. Mueva los dedos de los pies 12 veces. Ocúpese en fijar toda su atención en los movi­mientos de los dedos de los pies, para que el ejercicio sea también una meditación. Eso aumentará el beneficio que sacará de este ejercicio.

EL MASAJE DE LA CABEZA

Primera Parte

Apoye los dedos sobre los puntos de la cabeza como indica la imagen. No rasque estos puntos, sino simplemente masajee de adelante para atrás sin sacar los dedos de la cabe­za. Es un excelente ejercicio para estimular la circulación del cuero cabelludo e impedir la caída del cabello porque los folículos pilosos son mas fortificados.

A5E39575Segunda Parte

Apoye los dedos sobre los puntos de la nuca para ayu­dar a suprimir la tensión y el cansancio del cuello y de la parte superior de la espalda. Apoye y frote al mismo tiem­po. Este ejercicio maravilloso ayuda a eliminar los dolores de cabeza que se crean en el cuello, También es un excelen­te tónico cuando tiene dolor de cabeza y quiere sacárselo.

LA RELAJACIÓN DE LOS ÓRGANOS INTERNOS

Los órganos internos de los animales de cuatro patas están suspendidos libremente en el abdomen, de ese modo están bien irrigados. Por el contrario, los órganos de un ser humano están apilados los unos sobre los otros cuando se paran. Debemos pues dar a estos órganos la ocasión de rela­jarse y de tener un poco de lugar para gozar de una buena circulación. Un a vez mas debemos seguir el ejemplo que nos dan los otros animales.

En este ejercicio la sangre retenida en el estómago y en los intestinos refuerza la digestión y la eliminación. El hecho de sentarse sobre los talones expulsa la sangre hacia el corazón,los pulmones y el cerebro. La sangre vuelve fácilmente al corazón de tal manera que tenga oportunidad de descan­sar. Durante un sueño profundo, el mar de sangre es reduci­do en la cabeza. Debemos comenzar por esta pose a la mañana para llevar la sangre al cerebro y sentirnos activos y llenos de vida.

Los que sufren de hipertensión no deben hacer este ejercicio hasta que su tensión arterial haya vuelto a la nor­malidad por la práctica de los otros Ejercicios Internos (Sírvase remitirse a los consejos para seguir en caso de hipen tensión). Esta postura tiene tendencia a traer mucha sangre al cerebro y aumenta la tensión arterial, tanto que podría ser peligroso para las personas que sufren de hipertensión. Sería prudente también que el individuo medio, sólo haga este ejercicio gradualmente. No se debe provocar una tal tensión en el cerebro bruscamente. Deje que las arterias, las venas y los capilares se adapten poco a poco al aumento del flujo sanguíneo que provoca este ejercicio. Al principio, haga el ejercicio una vez o dos, luego aumente progresiva­mente hasta alcanzar siete veces, al cabo de algunas semanas.

CURAR Y FORTIFICAR LOS OJOS

Los ojos constituyen una abertura hacia el hígado. La medicina china explica que la gente que tiene problemas con los ojos sufre del hígado. A la inversa, la gente que tiene trastornos de hígado tendrá posiblemente alteraciones en los ojos. Gracias a una estimulación apropiada de los ojos y de la región inmediata, podemos fortificar tanto los ojos como el hígado, y curar muchos trastornos considerados irre­versibles tales como cataratas, astigmatismo, miopía, glaucoma y los trastornos hepáticos. Los movimientos de los ojos dan también una idea de la inteligencia de un indi­viduo. Las personas inteligentes tienen movimientos vivos y siempre están explorando su medio ambiente. Los movi­mientos lentos o la falta de movimientos de los ojos indica un nivel de inteligencia reprimido, lo que puede ser mejorado con la estimulación de los ojos.

1874092DHay puntos meridianos a lo largo de los huesos que rodean los ojos. Estos puntos, aberturas hacia los canales de energía que alimentan los ojos, deben ser estimulados para aumentar la corriente de energía y disipar los obstáculos que puedan surgir de cuando en cuando, a causa de la tensión ocular, del cansancio o de la exposición a un medio ambien­te malo tal como el aire enrarecido.

Para comenzar apoye con les dedos pulgares sobre el punto A de cada ojo. Ejerza una fuerte presión sobre estos puntos. Si siente un dolor, incluso apoyando fuertemente, eso significa que hay una debilidad en sus ojos. Si sus ojos están perfectamente, no habrá dolor. Apoye con fuerza du­rante diez segundos aproximadamente. Luego masajee los puntos con los pulgares, manteniendo una fuerte presión.

Después, utilice para apoyar en cada uno de los puntos B, C, D, E y F, yhaga seguir cada presión de un masaje. El conjunto de los cinco puntos compone una unidad de ejercicio. Repita para hacer tres unidades. Luego, con los dedos masajee los huesos alrededor de los ojos, en movimiento circular que parte del interior de cada ojo cerca de la nariz, sube a la nariz, pasa por las cejas hasta las sienes y llega nuevamente al punte de partida. Este masaje envía un suple­mento de energía a los ojos y ayuda a reducir las arrugas de la piel alrededor de los ojos. (No es preciso masajear en el o sentido porque se corre el riesgo de debilitar los múscu­los del ojo y provocar la formación de arrugas).

Masajee durante algunos segundos, luego frótese las manos enérgica­mente y coloque las palmas de las manos sobre los ojos y sienta penetrar el calor en los ojos.

Si padece un trastorno grave en el ojo tal como cata­ratas o glaucoma, haga este ejercicio hasta veinte minutos por día hasta la mejoría. Sí no, le bastará dedicar algunos minutos a este ejercicio para mantener los ojos en buen esta­do. Usted advertirá probablemente que alteraciones tales como la miopía van a desaparecer poco a poco y que su vista será más clara y aguda.

Todas las veces que sus ojos se cansen, pare su actividad y haga el ejercicio. Es útil hacerlo por la mañana después de la relajación de los órganos inter­nos. El ejercicio que fortifica el hígado debería realizarse simultáneamente con este ejercicio.

Para curar las alteracio­nes molestas o simplemente para conservar los ojos en buen estado, también se pueden practicar ejercicios suplementarios que fortifican los ojos y los músculos que lo rodean. Examine los esquemas y manteniendo la cabeza derecha, eleve los ojos hacia el techo, luego bájelos hacia el piso. Repita este movimiento muchas veces. Los ojos deben moverse siempre lentamente. Después, dirija su mirada a cada lado de la cabeza. Luego mire de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba, siguiendo una diagonal. Haga girar los ojos, primero en el sentido de las agujas del reloj, luego en sentido contrario. Eso le llevará aproximadamente diez minutos haciéndolo lentamente. No olvide, después de éstos movimientos de ojos, frotar las palmas de las manos y aplicarlas sobre los ojos para hacer penetrar en ellos el calor y la energía.

Si practica estos ejercicios con perseve­rancia durante un cierto tiempo, no tendrá más necesidad de consultar a un Oftalmólogo, y al fin de cuentas podrá de desembarazarse de sus anteojos.

EL EJERCICIO DE LA NARIZ. DE LOS PULMONES Y DE LOS SENOS MAXILARES

La nariz constituye la abertura hacia los pulmones. Síntomas tales como la alegría, el reuma y la sinusitis son las manifestaciones de una debilidad de los pulmones. Para fortificar los pulmones, es preciso practicar el ejercicio de la Grulla, lo que envía una corriente de energía que ayuda a mejorar el estado de degeneración en el interior del pulmón. También podemos mantener los pulmones y los senos en buen estado estimulando algunos puntos alrededor de la nariz. Son puntos que se abren en los meridianos que apor­tan ener35857C8Agía a la nariz y a la región que la rodea. Al estimular estos puntos, 341A80C7aseguramos el pasaje de una corriente de ener­gía continua a través de la nariz y los senos.

C816D41CCon la punta del índice o del dedo mayor de cada mano, apoye con fuerza sobre los tres puntos como indican los gráficos. Comience por la base de la nariz y apoye sobre estos puntos a cada costado de la nariz durante diez segundos aproximadamente. Luego masajee estos dos lugares con sus dedos y pase los puntos si­guientes. Apoye en los puntos medio y luego masajee ejerciendo una buena presión. Por último, apoye sobre el punto que está a mitad de camino entre las cejas (el tercer ojo), con los dos dedos juntos, y masajee. Repita esta progresión 3 veces, comenzando siempre por los puntos inferiores y terminando por la presión del punto correspon­diente al tercer ojo.

Luego, masajee con un movimiento regular y continuo, partiendo del punto más bajo, conti­nuando con los segundo y tercer puntos hacia arriba por el medio de la frente. Repita este movimiento 3 veces.

Du­rante todo el ejercicio, la presión ejercida debe ser fuerte y penetrante. Muchas veces, cuando se empieza, los puntos son sensibles o ligeramente dolorosos. Es la prueba de una debilidad o de un bloqueo en el meridiano. Siga practicando este ejercicio todos los días y el dolor desaparecerá después de un cierto tiempo. Usted observará que contraerá menos resfríos, alergias y sinusitis. Practique este ejercicio por la mañana después del ejercicio de los ojos. Luego podrá re­tornarlo durante el día tantas veces como lo considere necesario para mejorar sus dificultades generales. Si usted se encuentra en una atmósfera muy contaminada, una obra de construcción por ejemplo, querrá hacer este ejercicio para expulsar la suciedad y estimular su nariz.

TOCAR EL TAMBOR CELESTE

Ya sea durante el día o durante la noche, nuestro me­dio ambiente jamás descansa. Cuando usted duerme puede creer que no escucha nada, pero los oídos siempre reciben estímulos. Si alguien deja caer un objeto pesado cerca suyo, usted se despertará enseguida. La doctrina taoísta señala una manera de descansar los oídos. Este ejercicio se llama: “Tocar el Tambor Celeste”.

Coloque el índice de cada mano cerca de la oreja y apoye sobre el trago, especie de saliente de cartílago, que se encuentra adelante, muy cerca del orificio del conducto auditivo, de manera tal que cierre el oído desde el exterior. Con el extremo del dedo mayor, golpee suavemente con la uña del índice. Si lo hace como se debe, escuchará un sona­do metálico muy parecido al redoble de un tambor. Usted debe golpear siguiendo un ritmo regular, lentamente, de 12 á 36 veces, Descanse, luego repita tres veces en total. Al principio, cuando cierre los oídos, antes de co­menzar a golpear, escuchará un ruido semejante al que hace una caída de agua. ¡El oído todavía está activo! Un a vez que practique el ejercicio durante algunos días, e1 ruido de la caída de agua cesará después del ejercicio y será reemplazado por un gran silencio. Este ejercicio estimula y descansa el oído interno. Es muy importan te mantener los oídos en buenas condiciones, y practicando este ejercicio, tendrá con toda seguridad un buen oído hasta la vejez. Muchas altera­ciones de la audición tales como los zumbidos y la sordera parcial, pueden mejorarse o curarse practicando este ejer­cicio. En medicina china, las orejas son consideradas como la abertura hacia los riñones. También, si tiene trastornos auditivos, es una señal que le previene que tiene una debili­dad en los riñones. Es muy importante pues practicar tam­bién el ejercicio que estimula los riñones simultáneamente con el ejercicio del oído.

Los oídos están comunicados con la glándula pineal que, como usted puede recordar, es el centro de la concien­cia espiritual. El ejercicio del oído estimula la glándula pineal y ayuda a mantenerla en buenas condiciones y llena de energía. Después de este ejercicio se sentirá muy tran­quilo.

Practique el ejercicio de estimulación del oído por la mañana luego del de la nariz. Durante el día podrá hacerlo tantas veces como lo desee. Los que tengan trastornos auditivos deberán hacer posiblemente este ejercicio varias veces por día hasta que su estado se mejore.

EJERCICIOS DE LA BOCA, LENGUA, SALIVA Y CASTAÑEO DE LOS DIENTES

Además de las otras partes de la cara, debemos estimu­lar también la boca, las encías y los dientes para conservar­los sanos y fuertes. Continuamente utilizamos la boca para hablar, comer y besar. Los ejercicios de la boca ayudan a mantener la firmeza de esta zona, y a impedir las caries y los problemas de encías tales como la gingivitis.

Primero, haga girar la lengua alrededor del interior de la boca y sobre las encías y los dientes. Debemos utilizar la lengua como lo haríamos con un cepillo de dientes.

Está comprobado que la lengua es la abertura hacia el corazón. Los sentimientos de odio, de amor, de compasión y de cóle­raresiden en el corazón y son estimulados por la lengua. Cuando damos un beso con la lengua, la pasión abraza el coraron. Así este ejercicio, no solamente lava y limpia la boca y los dientes, sino que estimula también el corazón. Mientras hace girar la lengua alrededor de la boca, las glán­dulas salivales segregarán saliva. No la trague. deje que se junte hasta que tenga la boca llena de saliva.

Utilícela como un baño para la boca. Lave todo el interior de la boca, incluso las encías y los intersticios entre los dientes. Luego divida la saliva en tres partes iguales y trague cada parte separadamente y lentamente, hasta que la boca esté vacía. Los Chinos llaman eso “el agua celeste” y cuando la trague, siéntala mientras desciende al estómago. Usted puede comenzar a sentir la energía que la saliva aporta al estómago.

La traducción literal de este ejercicio es: “El Dragón rojo baila sobre el océano para crear el viento, la lluvia y las nubes”. El Dragón rojo es la lengua y el océano, la saliva. Esta saliva o agua celeste es sagrada para los Taoístas, es tratada con respeto por el poder que tiene como agua curativa natural. La saliva mata los microbios de la boca y puede ser utilizada como una especie de medicamento. También puede curar las infecciones. Si usted se corta, lleve el corte a la boca o bien cúbralo con un poco de saliva. La saliva lo limpiará y destruirá las bacterias o microbios, que de otra manera, podrían provocar una infección. Actualmente se sabe, y esto es interesante, que la saliva produce en el conjunto de los dientes una hormona particular que favo­rece la prevención de las caries.

Además, la saliva es un factor importante en la diges­tión, porque con los dientes, constituye el primer nivel de descomposición de los alimentos antes que lleguen al estó­mago. Debe pues estimular sus glándulas salivales diaria­mente, y de este modo seguirán siendo activas hasta la vejez.

También debe proteger sus dientes de la caries porque si no puede masticar correctamente, no podrá digerir bien los alimentos. Como consecuencia, los elementos nutritivos de la comida no serán absorbidos como corresponde y esto que provocará una insuficiencia general del organismo. Cuando coma, mastique siempre la comida hasta desintegraría. Eso permite a una cantidad suficiente de saliva impregnar la comida y comenzar a descomponerla. No olvide que usted no tiene dientes en el estómago.

F22A3528Para ejercitar los dientes, debemos practicar el castañeteo de los dientes.

Haga castañetear sus dientes treinta y seis veces. Esto fortifica los dientes y las encías. Si lo hace por la mañana, eso le ayudará a despertarse, si lo hace durante el día, eso le ayudará a estar activo. Los dientes que se descarnan, como las articulaciones que se dislocan, son muchas veces un signo de envejecimiento. El hecho de castañetear los dientes, y apretarlos durante el día, permitirá fortalecer las articulacio­nes del cuerpo y conservar los (tientes en buen estado. El cuerpo tiene tendencia a aflojarse y ser vulnerable a los mi­crobios y a las bacterias del exterior, durante las relaciones sexuales, el orgasmo y mientras se evacúa. Castañetear los dientes o apretarlos, en esos momentos, ayuda a proteger el cuerpo y a mantener sus defensas naturales.

También existen puntos, arriba y abajo de los labios, sobre los cuales se puede apoyar para estimular los meridia­nos que llevan energía a la boca, a los dientes y a las encías. Apoye firmemente y luego masajee para llevar energía en esa zona. Repita tres veces.

Estos cuatro ejercicios deben practicarse por la maña­na, después del ejercicio del oído, luego de las comidas, y en otros momentos apropiados como se recomendó anterior­mente.

EL MASAJE DE LA CARA

Una vez que practique todos ejercicios que aportan energía a las diferentes partes del cuerpo, se debe estimular la piel y los músculos faciales.

Para comenzar frótese enérgicamente las palmas de las manos. Luego apoye las palmas en el rostro de modo que sienta el calor de las manos entrar en la piel y penetrar en los músculos. Demuestre imagina­ción y sienta cómo la energía es absorbida por las células en todo el rostro. Luego masajee todo el contorno de la cara efectuando un movimiento circular hacia el exterior. Con los dedos y las manos, suba a lo largo de la línea saliente de la nariz, pase sobre el tercer ojo, a través de la frente, hasta las sienes, descienda a lo largo de las mejillas, pase por el mentón y la boca, y vuelva a subir a lo largo de la nariz. Continúe masajeando tanto tiempo como se sienta bien. Usted puede detenerse de tiempo en tiempo para frotarse las manos y aportar al rostro más calor y energía. Haga este ejercicio cada vez que sus músculos faciales estén cansados Esto previene las arrugas y da brillo a la vez.